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Sí, avanzamos pero… ¿Qué futuro nos espera?

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en el futuro    ~    Comentarios Comments (1)

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               Mirando estas panorámicas de Tokio, parece que el futuro ya está aquí
“Lo que hoy es realidad, fue ayer fantasía y será mañana recuerdo.
No hay hecho que no haya sido sueño una vez, ni invento que no haya sido una vez  ilusión”
El pensamiento de Joseph L. Fetterman,  reza en una inscripción que podéis ver en el  Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de Manila (Filipinas), y, como tantos otros antes que él, Fetterman, nos recuerda, de alguna manera, la evolución de nuestras mentes que, a medida que avanza en el conocimiento de la Naturaleza, puede ir haciendo realidad sus pensamientos, en todos los campos del saber humano.
                                Si pudiéramos visitar la Tierra dentro de dos mil años, seguramente no la reconoceríamos

Lo cierto es que, cada vez que ha salido alguien, que como el precursor de la ciencia ficción, el entrañable Julio Verne, nos hablaba de viajes imposibles y de mundos insólitos, nadie pudo creer, en aquellos momentos, que todas aquellas “fantasías” serían una realidad en el futuro más o menos lejano. Todo lo que él imagino hace tiempo que se hizo realidad y, en algunos casos, aquellas realidades-fantásticas, han sido sobrepasadas como podemos contemplar, en nuestras vidas cotidianas. Ingenios espaciales surcan los espacios de nuestro entorno espacial,  y otros, lo hacen por el misterioso fondo oceánico como fue predicho hace ahora más de un siglo.

 

 

 

 

 

Un equipo de físicos de la Universidad de Viena y de la Academia Austriaca de las Ciencias ha logrado llevar a cabo una teletransportación cuántica a una distancia récord de 143 kilómetros, entre las islas de La Palma y Tenerife.  Ahora, los profetas modernos resultan ser Físicos que nos hablan de sucesos cuánticos que no llegamos a comprender y que, son ¡tan extraños! que nos resultan poco familiares y como venidos de “otro mundo”, aunque en realidad, son fenómenos que ocurren en las profundidades del mundo de la materia, o, en las transiciones de fase que se producen en las estrellas, en los agujeros negros y en las explosiones de supernovas.

 

 

 

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La Isla de la Ignorancia en la que estamos confinados, es cada día más peuqeña. Vamos pudiendo explicar “cosas” que antes, nos eran totalmente desconocidas y cada vez van siendo menos los visionarios y más los estudiosos científicos, tanto teóricos como experimentadores que, en todos los campos, nos llevan, sin que nos demós cuenta, hacia el futuro que…, ¡puede ser de tántas maneras! Precisamente por eso, será bueno que nuestras mentes, no se resignen a que estémos encerrados aquí, en esta nave espacial que llamamos Tierra y que surca el espacio interestelar a muy buena velocidad aunque no todos sean conscientes de ello.

 

 

 

Sensores cuánticos para obtener “imágenes sensacionales” con la cámara del móvil

 

 

Sensores cuánticos para obtener “imágenes sensacionales” con la cámara del móvil. Actualmente los sensores utilizados en las cámaras digitales se basan en el silicio. Están formados por elementos receptores individuales -píxeles- que se excitan en mayor o menor medida según la cantidad de luz que reciben de la escena a fotografiar.
Besos cuánticos / Universidad de Cambridge
A esta imagen la llaman ¡Besos cuánticos! y refleja lo que pasa cuando dos nanosferas de oro se encuentran a menos de un nanómetro, el espacio que se encuentra entre ellas cambia de color. La tensión que se acumula cuanto más se acercan las nanosferas es similar a la del acercamiento antes de darse un beso. Pero, a diferencia de lo que harían un hombre y una mujer, las nanosferas nunca llegan a besarse; la tensión que se libera entre ellas hace que cambie el color del espacio que las separa. La interacción entre la luz y la materia a escala nanosférica podría aportar nuevas maneras de describir el mundo a escala atómica. ¡Qué extraño es, el mundo cuántico!
Los avances que veremos en este mismo siglo, en todos los ámbitos del saber humano, serán sorprendentes y cambiaran nuestras vidas, nuestra Sociedad para el próximo siglo, será ya muy diferentes a ésta que conocemos. Nuestras propias vidas darán un salto cuantitativo y cualitativo en su período de duración y en su calidad de bienestar, podremos vivir un siglo y medio y tendremos menos enfermedades que ahora. las posibles innovaciones tecnológicas en campos tan dispares como la salud, la economía, la demografía, la energía, la robótica, el espacio, las telecomunicaciones y los transportes, darán un vuelco a nuestra forma de vida y entraremos en otra fase del futuro que viene y del pasado que dejamos atrás.

 

 

Lo cierto es que, el Universo, como un todo, nos presenta y manifiesta correlaciones bien afinadas que desafían cualquier explicación del sentido común y, desde luego, no es que nuestro sentido común no sea el más común de los sentidos, se trata simplemente de que no llega a captar la esencia verdadera de lo que el Universo nos quiere transmitir.
Claro que, en el futuro, podríamos hablar del viaje de la luz, desde que surgió a partir del Big Bang (si finalmente resulta ser ese el comienzo de todo), y suponiendo que ya tengamos los aparatos tecnológicos precisos para poder leer, los mensajes que la misma luz lleva escritos de lo que allí -en aquellos comienzos-, pudo pasar. La Luz que es emitida por los cuerpos celestes y que nos trae su memoria que está gravada en el interior de las partículas elementales que son las que dan forma a todos los objetos grandes constituídas en moléculas. Cuando se profundiza más y más, parece que todo sea realmente un canto a la Luz, a su compleja estructura que no hemos llegado a comprender. La luz nos trae mensajes y recuerdos de los orígines en remanentes de estrellas supermasivas que dieron lugar a la creación de otras estrellas y sistemas planetarios y, ¿quién sabe? si también, a  formas de vida diferentes a las nuestras.
Es indudable que no dejamos de avanzar. Sin embargo, en todos los campos siguen existiendo rincones oscuros que no hemos podido enfocar, con la luz de la comprensión. Por ejemplo,  los cosmólogos dudan del vacío cuántico y no creen que sea el origen de las energías extrañas. El espacio está lleno de partículas virtuales, en constante variación. La energía de las partículas virtuales concuerdan con los efectos que le atribuyen, incluso cuando tienen una existencia tan breve que no se puede medir. Se cree que esta energía, la “constante cosmológica positiva” es la responsable de la expansión acelerada de las galaxias. Esta suposición que no es nueva, es una más de las muchas que circulan por el mundo científico de la cosmología en el que, los “expertos” cosmólogos, andan locos por averiguar de qué se trata todo esto que no llegan a comprender. Claro que, por otra parte, se llega a comprender que, lo que realmente se expnade es el espacio mismo que, en su huida hacia no se sabe donde, arrastra a las galaxias que contiene.
“Nuestro universo parece ser completamente uniforme. Si miramos a través del espacio desde un extremo del universo visible hacia el otro, se verá que la radiación de fondo de microondas que llena el cosmos presenta la misma temperatura en todas partes.”

 

Lo cierto es que, a pesar de todas las dudas, la mente humana, conectada al Universo del que forma parte, evoluciona sin cesar y  llegado el momento, podría tener una gran cantidad de respuestas que, desde luego, necesitamos conocer para sobrevivir en este complejo y vasto Cosmos. Estamos inmersos en una creciente ola del conocimiento que ni imaginamos hasta dónde puede llegar.
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Nuestros cerebros han crecido y la infinitud de conexiones que dentro de él han explosionado hacia ese algo superior que llamamos Mente, nos llevan a un plano distinto, a un nivel superior en el que, sin ser aún una luz cegadora, sí podemos decir que la comprensión de la Naturaleza, se va abriendo camino entre las ramificaciones luminosas de nuestras antes, embotadas neuronas.
¿Quién hubiera pensado hace tan sólo unos años que podríamos viajar hasta los confines infinitesimales de los átomos para estudiar sus comportamientos en determinadas circunstsancias?  Un experimento realizado por científicos del Centro de Viena para la Ciencia y Tecnología Cuánticas ha demostrado que, en el mundo cuántico, la transición hacia el equilibrio térmico es más interesante y más complicada de lo que se pensaba. El profesor Jörg Schmiedmayer nos dice:
“En estos experimentos se ha comenzado con un gas cuántico unidimensional de átomos ultrafríos, el llamado condensado de Bose-Einstein, que fue dividido rápidamente en dos mediante un atom chip”
Cuando las dos partes de la condensación se unen, crean un patrón de interferencia de ondas de materia ordenadas.
¡”La forma de este patrón de interferencia muestra que las dos partes aún no han olvidado que proceden originalmente del mismo átomo” !
          La expresión suprema de la materia ¿será la luz? Lo cierto es que, está presente en las galaxias más lejanas y antiguas descubiertas y, también, está presente en la energía de esos impulsos eléctricos que activa nuestras mentes para que puedan generar ideas y pensamientos. Está presente en los átomos de la materia, en las estrellas que fabrican los elementos conocidos y que, llegan a poder alcanzar ese nivel químico-biológico para hacer posible el surgir de la vida en los mundos. En todos esos acontecimientos, está siempre presewnte la Luz… ¿Qué podrá ser en verdad?
staller3 Increibles fotografías de light painting en las calles de New York en 1970
Lo cierto es que, los fotones están por todas partes: En nuestras ciudades, en nuestra imaginación para convertirlos en láseres que destruyan peligrosos meteorítos que vengan hacia la Tierra, en las galaxias lejanas… Creo que, el día que sepamos lo que es la luz, ese día, también sabremos quiénes somos.

¿Dónde estaríamos nosotros cuando se pusieron los cimientos de la Tierra?

Eso, ni más ni manos, me preguntó un día alguien en un coloquio sobre el Universo, La Tierra y, la Vida. Claro que, no podía ni sabía contestar, ya que, por aquel entonces, nosotros, sencillamente, ¡no estábamos!

Y, lo único que se me ocurrió decir fue: Bueno, no exactamente nosotros que llegamos muchísimo más tarde, pero, lo cierto es que los materiales que nos pudieron conformar, estaban en aquella nebulosa con la que regó el espacio interestelar una supernova hace ahora miles de millones de años. Después, el Tiempo hizo posible que surgiera el Sol y, a su alrededor los planetas y lunas del Sistema Solar, y, con la ayuda de muchas transiciones de fase y lo que hemos llamado evolución, y, los ingredientes precisos de atmósfera, agua, radioactividad y otros parámetros necesarios, surgío aquella primera célula replicante que lo comenzó todo, es decir, la aventura de la Vida.

           Una Tierra ignea, incandescente, sin vida

Todas aquellas explicaciones, de ninguna manera convencieron al curioso que formuló la pregunta, sin embargo, otra no tenía y así, de momento, quedaron las cosas. Ya me gustaría a mí saber para poder contestar a todas las preguntas que me hacen. Sin embargo y es lo cierto, desde que llegamos  aquí no hemos de viajar hacia el futuro que… Incierto, espera a nuestra especie que, ajena a lo que pueda pasar, y, empujada por su inmensa curiosidad, no deja de hacer preguntas y de querer saber… ¿hacia dónde vamos?

emilio silvera

 

  1. 1
    emilio silvera
    el 25 de noviembre del 2014 a las 12:17

    El abanico de posibles futuros… ¡Es infinito! Simplemente tenenos que pensar en uno que, por muy descabellado que nos pueda parecer… ¡Podría ser posible! Muchos son los futuros que nos dibujado en novelas de Ciencia Fiscción y en Películas del género, unas mejores que otras pero todas, de una desbordante imaginación.
    El futuro si lo situamos cerca es previsible casi con seguridad, exceptuando un suceso fortuito como, por ejemplo, la caída de un meteorito de grandes proporciones. Por lo demás, podemos seguir el curso del mundo y de las sociedades que lo pueblan a unas décadas del futuro y, la variación, podría ser mínima. Sin embargo, no es a ese futuro al que tenemos que referirnos, sino que, el futuro que se vislumbra cambiante y esquivo, es el futuro situado a muchos años hacia adelante, cuando varias generaciones hayan pasado y estén aquí, nuestros descendientes conviviendo con Robots de última generación que viajan al espacio, explotan minas en otros mundos y controlan estaciones espaciales.
    Ese futuro, en el que, el humano tendrá una vida media de más de 150 años, ese futuro en el que, casi todas las enfermedades estén erradicadas o, por lo menos, se tengan remedios para todos los problemas físicos que puedan surgir y nos puedan afectar, ese futuro en el que la nanotecnología sea cosa corriente y esté solucionando problemas que ahora ni podemos imaginar, tanto en biomedicina como en otros aspectos de la vida cotidiana de nuestra especie.
    El fueuto, siempre será incierto, nunca podremos saber que será del mañana. Del futuro podemos imaginar y, también ¿Por qué no? Podremos procurar que sea de una u otra manera pero, que lo consigamos… ¡Eso es otra cosa!
    Lo cierto es que, nosotros ni nadie, podrá nunca vivir en el futuro, estamos condenados, o, más bien confinados, a un continuo presente. El Tiempo siempre corre hacia adelante y, cuando pasa le decimos pasado y, al que está por venir, le llamamos futuro, sin embargo, cuando llega… ¡Ya es presente! Como futuro literalmente hablando, nunca lo conoceremos ni podremos estar en él. El futuro es lo que está por llegar y, si no ha llegado… ¿Cómo podríamos estar allí?
    ¿Viajes en el Tiempo?
    Bueno, eso va mucho más allá de todo lo que podamos concebir al día de hoy. Imaginarlo sí pero, plasmarlo en realidad… Sólo es un sueño a los que tan adictos somos los humanos.

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