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Grande o pequeño…¡todo la misma cosa: Quarks y Leptones!

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en De lo pequeño a lo grande    ~    Comentarios Comments (16)

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Hemos llegado a poder discernir la relación directa que vincula el tamaño, la energía de unión y la edad de las estructuras fundamentales de la Naturaleza. Sabemos de átomos infinitesimales y de cúmulos de galaxias de inmensidades de materia. Sin embargo, ambos, lo pequeño y lo grande, finalmente resultan ser la misma cosa: Quarks y Leptones. El asombro y el vértigo que siente el ser humano ante lo más grande y lo más pequeño generan en él una curiosidad inexplicable. Esa curiosidad le lleva a preguntarse por aquello que sobrepasa los límites del mundo que conoce a través de los sentidos.

Sabemos que las distancias y tamaños en el Universo son tan grandes que superan nuestra capacidad de comprenderlos y, así, cuando en un sitio solitario y alejado de las ciudades contaminadas lumínicamente, damos un paseo bajo una noche estrellada nos sentimos pequeños ante tanta inmensidad y, al mismo tiempo, nos sentimos grandes al saber que formamos parte de todo esto.   Curiosamente, en el extremo opuesto, pensar en lo más pequeño no nos hace sentirnos grandes. El mundo de los objetos diminutos parece que no existe porque no lo vemos, y sólo cuando se construyeron los primeros microscopios se pudo descubrir un mundo fascinante, poblado de células, bacterias, virus, moléculas e incluso átomos… El mundo invisible es tan infinito y fascinante como el Universo y aunque, por el hecho de no poder verlo, nos cueste imaginarlo y comprenderlo, es un reto acercarnos a la ” diversa grandeza” de lo pequeño.

                                                                                                                                         el mundo de lo muy pequeño

                                                           Las galaxias: el mundo de lo muy grande

El Universo nos fascina, nos cautiva, nos empequeñece a escalas increíbles… Observar el inmenso espacio que nos rodea, gracias a los avances tecnológicos que nos “acercan” esos objetos, mueve al ser humano a buscar respuestas a las preguntas más elementales desde un punto de vista filosófico, pero también nos lleva por el camino del descubrimiento científico. Un caminar constante hacia el conocimiento que no habría sido posible sin herramientas como los telescopios en el “universo” de lo muy grande y, el microscopio en el “universo” de lo muy pequeño.

Los nucleótidos (moléculas formadas por un azúcar y un grupo consistente en un átomo de fósforo con cuatro átomos de oxígeno, además de otro grupo llamado “base”) son los componentes esenciales de los ácidos nucleicos (ADN y ARN). El esquema es similar al de las proteínas, donde diferentes ácidos nucleicos son formados por nucleótidos con diferentes azúcares y distintas bases, pudiendo crearse largas cadenas moleculares a partir de moléculas bastante simples.

En el ADN, el azúcar del bloque básico de construcción es la desoxirribosa, lo que le da el nombre de ácido desoxirribonucleico, existiendo sólo cuatro tipos de grupo base asociados a él: Adenina, Timina, Guanina y Citosina. Además, la molécula de ADN está formada por una doble cadena, donde los azúcares y los fosfatos se unen entre sí a lo largo de cada cadena, como si fueran los laterales de una escalera, mientras que las respectivas bases sirven de unión entre ambas, a modo de peldaños, permitiendo únicamente dos opciones de enlace: Adenina con Timina o Guanina con Citosina, constituyendo dicha secuencia el código genético en el que se organiza el funcionamiento celular.

 

Biomoléculas:  Son las moléculas que aparecen en los seres vivos

Las grandes moléculas de los sistemas vivos tienen una estructura modular mantenida mediante enlaces covalentes y formada esencialmente por tan sólo seis elementos químicos: Carbono, Hidrógeno, Nitrógeno, Oxígeno, Fósforo y Azufre.

Los azúcares (moléculas formadas en torno a un anillo de carbono, oxígeno e hidrógeno) son los bloques de construcción básicos de los carbohidratos. Los almidones y la celulosa están compuestos por cadenas de azúcares (glucosa), siendo utilizados los primeros como almacenamiento de energía y la celulosa como estructura de las paredes celulares vegetales. Las diferencias entre ambas moléculas son tan sutiles como pequeñas variaciones en los enlaces intermoleculares, pero el resultado es tan diferente que nuestro organismo, por ejemplo, puede digerir el almidón y no la celulosa.

Una molécula es mayor y más fácil de desmembrar que un átomo; lo mismo podemos decir de un átomo respecto al núcleo atómico, y de un núcleo con respecto a los quarks que contiene.

La cosmología sugiere que esta relación resulta del curso de la historia cósmica, que los quarks se unieron primero, en la energía extrema del big bang original, y que a medida que el Universo se expandió, los protones y neutrones compuestos de quarks se unieron para formar núcleos de átomos, los cuales, cargados positivamente, atrajeron a los electrones cargados con electricidad negativa estableciéndose así como átomos completos, que al unirse formaron moléculas.

Un núcleo atómico cualquiera está constituído básicamente por protones y neutrones. Sin embargo, por que algunos átomos (o isótopos) son estables como el 12C6 y otros como el 14C6 no son estables y sufren decaimiento radioactivo para estabilizarse.

En el núcleo de un átomo existen fuerzas (fuerzas nucleares) que mantienen los protones y neutrones ligados. Estas fuerzas deben ser suficientemente grandes para contrabalancear las repulsiones eléctricas resultantes de la carga positiva de los protones.

Una vez que los neutrones no poseen carga eléctrica. Esto debe ocurrir para explicar la existencia de núcleos atómicos estables. Generalmente se considera que un núcleo atómico es estable, cuando la relación neutrón-protón es igual a la carga del electrón negativa que compensa la positiva del protón y lo estabiliza.

No siempre podemos ver lo que está en el interior de la materia, de las cosas y de nosotros, y, cuando lo podemos contemplar, el asombro se apodera de nuestras mentes al ver la intrincada complejidad que subyace en lo más profundo que no siempre sabemos comprender.

Si es así, cuanto más íntimamente examinemos la Naturaleza, tanto más lejos hacia atrás vamos en el tiempo. Alguna vez he puesto el ejemplo de mirar algo que no es familiar, el dorso de la mano, por ejemplo, e imaginemos que podemos observarlo con cualquier aumento deseado.

 

 Con un microscopio electrónico podremos llegar muy lejos en el universo de lo muy pequeño.

Con un aumento relativamente pequeño, podemos ver las células de la piel, cada una con un aspecto tan grande y complejo como una ciudad, y con sus límites delineados por la pared celular. Si elevamos el aumento, veremos dentro de la célula una maraña de ribosomas serpenteando y mitocondrias ondulantes, lisosomas esféricos y centríolos, cuyos alrededores están llenos de complejos órganos dedicados a las funciones respiratorias, sanitarias y de producción de energía que mantienen a la célula.

 

CÉLULAS DEL PLEXO COROIDEO: La inflada punta de estas células, con forma de cerilla, segrega el líquido cefalorraquídeo que protege al cerebro y a la médula espinal de las conmociones. El líquido, que baña el exterior del cerebro y llena los cuatro ventrículos del encéfalo, se produce en los vasos sanguíneos conocidos como plexo coroideo. Si el flujo de este líquido se bloquea y se empieza a acumular, el cerebro se hincha y puede llegar a producirse la hidrocefalia, una condición bastante grave.   Es como visitar otro universo que está dentro de nosotros.

Ya ahí tenemos pruebas de historia. Aunque esta célula particular solo tiene unos pocos años de antigüedad, su arquitectura se remonta a más de mil millones de años, a la época en que aparecieron en la Tierra las células eucariota o eucarióticas como la que hemos examinado.

Para determinar dónde obtuvo la célula el esquema que le indicó como formarse, pasemos al núcleo y contemplemos los delgados contornos de las macromoléculas de ADN segregadas dentro de sus genes. Cada una contiene una rica información genética acumulada en el curso de unos cuatro mil millones de años de evolución.

Almacenado en un alfabeto de nucleótidos de cuatro “letras”- hecho de moléculas de azúcar y fosfatos, y llenos de signos de puntuación, reiteraciones para precaver contra el error, y cosas superfluas acumuladas en los callejones sin salida de la historia evolutiva-, su mensaje dice exactamente cómo hacer un ser humano, desde la piel y los huesos hasta las células cerebrales.

Si elevamos más el aumento veremos que la molécula de ADN está compuesta de muchos átomos, con sus capas electrónicas externas entrelazadas y festoneadas en una milagrosa variedad de formas, desde relojes de arena hasta espirales ascendentes como largos muelles y elipses grandes como escudos y fibras delgadas como puros. Algunos de esos electrones son recién llegados, recientemente arrancados átomos vecinos; otros se incorporaron junto a sus núcleos atómicos hace más de cinco mil millones de años, en la nebulosa de la cual se formó la Tierra.

Si elevamos el aumento cien mil veces, el núcleo de un átomo de carbono se hinchará hasta llenar el campo de visión. Tales núcleos átomos se formaron dentro de una estrella que estalló mucho antes de que naciera el Sol. Si podemos aumentar aún más, veremos los tríos de quarks que constituyen protones y neutrones.


EL ATOMO DE CARBONO: Por que es importante el átomo de carbono? El carbono es el elemento alrededor de el cual ha evolucionado la química de la vida. El carbono tiene cuatro electrones de valencia en su capa mas externa, cada uno de los cuales puede parearse con los de otros átomos que puedan completar sus capas electrónicas compartiendo electrones para formar enlaces covalentes. Algunos de estos elementos son el nitrógeno, el hidrógeno y el oxigeno. Pero la característica mas admirable del átomo de carbono, que lo diferencia de los demás elementos y que confirma su papel fundamental en el origen y evolución de la vida, es su capacidad de compartir pares de electrones con otros átomos de carbono para formar enlaces covalentes carbono-carbono. Este fenómeno es el cimiento de la química orgánica. Las proteínas, por ejemplo, corresponden a una sola de esa gran variedad de estructuras formadas mediante el anterior mecanismo.

Si bien sabemos con certeza que los quarks y electrones son más pequeños que 10-18 metros, es posible que ellos no tengan volumen. También es posible que los quarks y electrones no sean fundamentales sino que estén compuestos de partículas más fundamentales. (Vaya! ¿Ésto nunca terminará?)

Los quarks han estado unidos desde que el Universo sólo tenía unos pocos segundos de edad. Que sepamos, junto con los electrones y neutrinos, son las partículas más pequeñas que existen pero…¿quién sabe?

Al llegar a escalas cada vez menores, también hemos entrado en ámbitos de energías de unión cada vez mayores. Un átomo puede ser desposeído de su electrón aplicando sólo unos miles de electrón-voltios de energía. Sin embargo, para dispersar los nucleones que forman el núcleo atómico se requieren varios millones de electrón-voltios, y para liberar los quarks que constituyen cada nucleón se necesitaría cientos de veces más energía aún.

Introduciendo el eje de la historia, esta relación da testimonio del pasado de las partículas: las estructuras más pequeñas, más fundamentales están ligadas por niveles de energía mayores porque las estructuras mismas fueron forjadas en el calor del big bang.

 

Sabíais que… ¿Los supercúmulos son grandes agrupaciones de pequeños cúmulos de galaxias, y se encuentran entre las estructuras más grandes del Universo? ¿Que la existencia de supercúmulos indica que las galaxias en nuestro Universo no están uniformemente distribuidas? ¿Que los supercúmulos varían en tamaño, hasta unos 108 años luz? ¿Que entremezclados entre ellos hay grandes espacios vacíos en los cuales existen pocas galaxias? ¿Que frecuentemente son subdivididos en grupos de cúmulos llamados nubes de galaxias? Sin embargo, toda esa imensidad, está hecha de pequeñas cositas que se llaman Quarks y Leptones.

Esto implica que los aceleradores de partículas, como los telescopios, funcionen como máquinas del tiempo. Un telescopio penetra en el pasado en virtud del tiempo que tarda la luz en desplazarse entre las estrellas; un acelerador recrea, aunque sea fugazmente, las condiciones que prevalecían en el Universo primitivo.

El acelerador de 200 kev diseñado en los años veinte por Cockroft y Walton reproducía algunos de los sucesos que ocurrieron alrededor de un día después del comienzo del big bang.

Los aceleradores construidos en los años cuarenta y cincuenta llegaron hasta la marca de un segundo. El Tevatrón del Fermilab llevó el límite a menos de una milmillonésima de segundo después del comienzo del Tiempo. El nuevo LHC proporcionara un atisbo del medio cósmico cuando el Universo tenía menos de una billonésima de segundo de edad. Si pudiéramos llegar hasta el momento mismo del Big Bang, ¿Qué nos impediría ir un poco más allá y ver de donde surgió todo?

Esta es una edad bastante temprana: una diez billonésima de segundo es menos que un pestañeo con los párpados en toda la historia humana registrada. A pesar de ello, extrañamente, la investigación de la evolución del Universo recién nacido indica que ocurrieron muchas cosas aún antes, durante la primera ínfima fracción de un segundo.

Todos los teóricos han tratado de elaborar una explicación coherente de los primeros momentos de la historia cósmica. Por supuesto, sus ideas fueron esquemáticas e incompletas, muchas de sus conjeturas, sin duda, se juzgaran deformadas o sencillamente erróneas, pero constituyeron una crónica mucho más aclaradora del Universo primitivo que la que teníamos antes.

Emilio Silvera

 

  1. 1
    fandila
    el 12 de diciembre del 2012 a las 18:41

     
    Elemento: mínima parte de un átomo (O también elemento químico).
    Átomo: unidad más pequeña de materia que no es posible dividir quimicamente.
    Molécula:al menos dos átomos enlazados
    Partícula: mínima parte que posee las mismas propiedades que el conjunto.
    Todos son partículas, con la partícularidad de que en el estado más puro unos se componen de los otros.
    ¿Se podría decir también que todos son elementos(aunque no elementales)? Esto querría decir que la materia se complica progresivamente en unidades cada vez más complejas. ¿Cual sería el límite?

    Responder
    • 1.1
      emilio silvera
      el 13 de diciembre del 2012 a las 3:15

      El límite es la luz, el último y más puro estado de la materia que, al fin y al cabo es energía y, ¿qué es un fotón?
      Saludos.

      Responder
      • 1.1.1
        fandila
        el 28 de diciembre del 2012 a las 10:37

        El fotón sería la oscilación “de algo”.
        Felices fiestas y venturoso año.

        Responder
    • 1.2
      nelson
      el 13 de diciembre del 2012 a las 5:21

      Hola muchachada.
      Hola estimado Fandila.

      Bueno, efectivamente es así… Imagina que una molécula de ADN puede llegara tener 220 millones de “pares de bases”, cada uno de los cuales está compuesta, por ejemplo y entre otras, por moléculas como la Adenosina que a su vez está compuesta por más de cien átomos…Así se llega a estimar que la Unidad Hombre está integrado por 7 X 10 a la 27 átomos  (7 000 000 000 000 000 000 000 000 000 ). Pero es que con más de 7000 000 000 de ejemplares, formamos la Unidad Humanidad, parte indisoluble de GAIA……una unidad compleja, con su tendencia al equilibrio, con su autorregulación…
      Nuestro planeta integra un delicado y preciso equilibrio con todos los otros pequeños y grandes hermanos del Sistema Solar, y es importante recordar que aunque pueda rechinar la comparación de dicho Sistema con la concepción del átomo de Rutheford, si comparamos la relación tamaño/distancia entre los componentes del átomo (Ej, protón/electrón, o núcleo/ tamaño total) con los componentes del Sistema Solar (ej. Sol/Plutón, o Sol/tamaño total) seguramente encontraremos similitudes en las magnitudes resultantes.
      Y si seguimos con el razonamiento,  consecutivamente “integrando unidades” mayores (Vía Láctea, Grupo Local) llegaremos al Límite del que hablas, a la Unidad por antonomasia, a la Suma de todas la unidades posibles, cada una de las cuales tiene su lugar y su participación en el funcionamiento total de la Complejidad Mayor, nuestro Universo. 

      Saludos cordiales para tí y para tod@s. 

      Responder
      • 1.2.1
        emilio silvera
        el 13 de diciembre del 2012 a las 9:12

        ¡La precisión hecha persona!
        Un abrazo amigo mío.

        Responder
        • 1.2.1.1
          nelson
          el 13 de diciembre del 2012 a las 13:22

          Hola querido Amigo.
          Tu generosidad proverbial, tienta mi vanidad, já,já,já, …pero no olvides (ya lo sabes) que mis conocimientos son incompletos y fragmentados. Me cuesta un buen esfuerzo hilar estas cuestiones, pero lo hago tratando de organizar  todo lo que en realidad he aprendido en un relativamente corto tiempo, abrevando en estas páginas de ustedes, de tí, de Fandila, de Kike, de Tom, de Zephyros, de Adolfo, de Ramón, de Germán, de Crusellas, y de todos los adictos a la Ciencia, especie de almas gemelas que nos encontramos en esta página como si fuera nuestra propia casa.

          Sobre mi comentario anterior, si la mente es capaz de imaginar un número como el Gúgol superior en varias potencias al número total de átomos de hidrógeno del Universo… o como el Gúgolplex (un 1 seguido de un gúgol de ceros), cifra que escrita en línea su longitud sería superior al diámetro del universo conocido,aunque seguiría siendo un número finito… ya no será tan fantasioso imaginar  que “nuestro Universo” no sea más que una pieza de engranaje de una entidad mayor, sólo una parte de otra Unidad…  

          Bueno, aterrizo y mando un abrazo grande, agradecido, para tí y para tod@s.
             

      • 1.2.2
        fandila
        el 28 de diciembre del 2012 a las 10:47

        El primer enigma sería esa Unidad primera. ¿Infinito profundo y relativo? y ¿lo grande y pequeño en su relatividad sin límite? Todo eso ha de estar en el presente, un presente ilimitado.
        Ojalá el año venidero pueda aportarnos indicios menos restrictivos.

        Responder
        • 1.2.2.1
          emilio silvera
          el 28 de diciembre del 2012 a las 12:32

          Está claro, amigo Fandila, que estamos muy acotados en el saber de ciertas áreas de la Naturaleza y, a pesar de lo mucho que hemos podido avanzar, nuestras limitaciones son patentes.
          Fijaté en el monstruoso LHC que dispone de 14 TeV para tratar de sondear las entrañas del infinitesimal y lejano “universo” donde, según parece, residen guardados todos los secretos de la materia, y, sin embargo, creo que no será suficiente, que se necesitará mucho más para poder entender, de una vez por todas, algunos conceptos como masa, gravedad, vacío…y algunos parámetros situados en oscuras profundidades a las que, nuestro intelecto, no puede llegar.
          ¿Límites dices? Aunque el avance de nuestros conocimientos avanzan de manera exponencial y, cada día que pasa podemos saber más cosas que antes en años, lo cierto es que, la Incertidumbre del mundo, de la Naturaleza, del Universo en fin, nos tendrá limitados a tener, siempre, preguntas que plantear y misterios que desvelar.
          No es ya que la mecánica cuántica, por ejemplo, en muchos aspectos nos resulta extraña y, en ella, podamos descubrir comportamientos que se apartan de lo que nos dicta nuestro sentido común, es que, también en el macrocosmos ocurren cosas extrañas y, por ejemplo, las galaxias se alejan las unas de las otras sin que podamos ver la razón cierta de tal comportamiento, y, para tapar nuestra ignorancia, inventamos “cosas” que, como la “materia oscura” vienen a dejar encima de la mesa una “posible” explicación.
          Es cierto: “¿infinito profundo y relativo? podría ser una pregunta bien planteada que afectando a lo grtande y a lo pequeño, tendríamos que trasladar a ese límite que tratamos de alcanzar y, siempre, estará de por medio, la materia, el espacio, el tiempo y nosotros que al ser conscientes sabemos que, estamos inmersos en medio de la vorágine que todo eso conlleva, es decir, lo que llamamos Universo y que no acabamos de comprender.
          Tengamos esa esperanza de alcanzar las respuestas que nos digan: De dónde venimos, dónde estamos, hacia dónde vamos y, si, es el caso, qué clase de parientes tenemos por ahí fuera.
          Un abrazo amigo.

  2. 2
    kike
    el 14 de diciembre del 2012 a las 0:07

    Nelson, un “gúgolplex” de abrazos, y no seas tan modesto, que ya nos conocemos….;D

    Responder
    • 2.1
      Emilio Silvera
      el 14 de diciembre del 2012 a las 8:15

      Eso mismo digo yo. El amigo Uruguayo quiere pasar desaparcibido y, eso no siempre es posible, nuestras acciones y aptitudes, lo que decimos y nuestros comportamientos…nos delatan. Modestia sí pero, hasta cierto punto.

      ¡El que vale vale!

      Un abrazo.

      Responder
  3. 3
    Juan
    el 26 de marzo del 2013 a las 13:59

    Señores son ustedes unos seres muy inteligentes!! :D :D  Me maravillo de lo que leo, de las personas que lo escribís, del ánimo y la gracia con que intercambiais comentarios. Estoy emocionado, me tengo que poner a aprender cosas del universo para poder pensar en ello mucho más tiempo y con más herramientas. Que ilusión!! Un abrazo amigos del hiper espacio muchas gracias por vuestras aportaciones cibernéticas, inspiran con una fuerza macro cósmica y ya me siento al borde de una elipse espacial a muchos años luz del sol con una mochila llena de poesía del universo que voy recabando de las zonas oscuras y desconocidas de este plano!! como esta página, que parece estar bien lejos de las autopistas que ultimamente recorro junto a masas de viajeros!! de nuevo gracias, y disculpen mi tono humorístico ajajja tal vez no les haga mucha gracia. es que me emociono tanto!! saludos bañados de luz amigos!!

    Responder
    • 3.1
      emilio silvera
      el 27 de marzo del 2013 a las 6:34

      ¡Hola, Juan!
      Que nunca pierdas ese aire humorístico que, desde luego, es una manera mirar la vida sin estrés. Por otra parte, ya sabes que cada cual dedica su tiempo libre a lo que quiere y, en este caso, son muchos los que se interesan por el lugar que ocupan en el Universo y las cosas que pasan en él, sobre las que pueden opinar según su buen entender, ya que, en este lugar, no se pide certificados de cátedras y sí, un poco de respeto hacia los demás.
      Un saludo cordial y que la luz te acompañe.

      Responder
  4. 4
    fandila
    el 27 de marzo del 2013 a las 0:56

    Y luego dicen que el pescado es caro.

    Responder
  5. 5
    stator
    el 2 de junio del 2015 a las 7:28

    Sin animo de ningún tipo.
    Nunca vais a saber con el método que utilizáis donde comienza y acaba todo.
    El hecho de que todo, hasta los quark se puedan dividir hasta llegar al 0  significa que venimos de ahí del 0.
    Y que somos 0, no somos reales aunque para nosotros si lo seamos “de alguna forma debíamos ser”
     
     

    Responder
    • 5.1
      Emilio Silvera
      el 2 de junio del 2015 a las 8:34

      Amigo stator:

      Es cierto que en los aceleradores de partículas se está tratando de buscar qué hay después de los Quarks. Sin embargo, hablas del método utilizado como de dudosa valía pero, no dices qué camino sería mejor. Ya debes saber que, para llegar mucho más lejos de los Quarks, allí donde se presume que reinan las cuerdas, se necesitaría la enegía de Planck, es decir, 1019 GeV, una energía que ni uniendo todos los aceleradores de nuestro mundo se podría alcanzar, ya que, esas energías sólo se podrían encontrar en sucesos cosmológicos como explosiones de Supernovas y otros.

      Otra cosa en la que debemos pensar es en el hecho cierto de que nunca hemos podido dividir nada más allá de la masa de Planck (21,7644 microgramos), es decir, una esfera con la longitud de Planck con una densidad de 1093 g/cm³. Este valor está formulado en una ecuación que implica y combina a tres constantes universales como, la constante de Planck (h), la velocidad de la luz (c), y, la gravitación universal (G).

      No creas que no hemos llegado lejos, y, los datos anteriormente reseñados así lo confirman. Sin embargo, ninguna duda podemos tener de que, cuando podamos llegar aún más lejos, descubriremos cosas asombrosas que ahora, ni podemos imaginar.

      En cuanto a lo que dices de que “no somos nada”, es de dudosa credibilidad, ya que, la NADA como tal, lo mismo que la Eternidad o el Infinito… ¡No existen! Y, si surgió, es porque había. Otra cosa distinta sería hablar de que, antes de que nosotros, como seres conscientes, pudiéramos ser, todo estaba confundido en una amalgama de materia y energía que, evolucionó hasta la vida, y, más tarde, hasta la consciencia.

      Somos reales para nosotros y, también, para el resto del Universo, al que de alguna manera, pertenecemos y del que formamos parte. En última instancia, somos la pura luz de la energía de las estrellas de las que procedemos y donde tenemos nuestros orígines primeros.

      Un saludo cordial.

       

       

      Responder
  6. 6
    Emilio Silvera
    el 2 de junio del 2015 a las 9:29

    Es decir, somos una parte del Universo que, además, piensa.

    Responder

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